{"id":5723,"date":"2020-06-11T16:41:04","date_gmt":"2020-06-11T16:41:04","guid":{"rendered":"http:\/\/prolim.mx\/?p=5723"},"modified":"2020-06-12T16:54:37","modified_gmt":"2020-06-12T16:54:37","slug":"los-otros-esenciales-asi-es-la-vida-de-los-trabajadores-de-limpieza-del-instituto-nacional-de-ciencias-medicas-y-nutricion-salvador-zubiran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/prolim.mx\/index.php\/2020\/06\/11\/los-otros-esenciales-asi-es-la-vida-de-los-trabajadores-de-limpieza-del-instituto-nacional-de-ciencias-medicas-y-nutricion-salvador-zubiran\/","title":{"rendered":"Los otros esenciales: As\u00ed es la vida de los trabajadores de Limpieza del Instituto Nacional de Ciencias M\u00e9dicas y Nutrici\u00f3n Salvador Zubir\u00e1n."},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4946\" src=\"https:\/\/dev.prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Contacto-480x148.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"148\" srcset=\"https:\/\/prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Contacto-480x148.jpg 480w, https:\/\/prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Contacto.jpg 589w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<h1><em><strong>Los otros esenciales: As\u00ed es la vida de los trabajadores de Limpieza del Instituto Nacional de Ciencias M\u00e9dicas y Nutrici\u00f3n Salvador Zubir\u00e1n.<\/strong><\/em><\/h1>\n<p>A los trabajadores de limpieza del sector salud nadie les dice que son \u00e1ngeles vestidos de blanco ni les donan comidas calientes. Llegan temprano y se van tarde, hacen su trabajo para que otros puedan realizar el suyo. Entrar, limpiar, garantizar seguridad y salir. Ellos tambi\u00e9n son esenciales, pero muchas veces pasan desapercibidos. Este es un reportaje sobre lo que sucede al interior del hospital de Nutrici\u00f3n con el personal esencial de limpieza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/7-1-scaled-e1588104787736-1280x722.jpg\" width=\"562\" height=\"317\" \/><\/p>\n<p>Cuando entras al laboratorio, y huele a limpio, quiere decir que Fernanda El\u00edas ya lleg\u00f3. As\u00ed lo comentan sus compa\u00f1eros. El olor al que se refieren, en espec\u00edfico, es Fabuloso o cloro. Pero no todos llegan a ser amables; a veces le han exigido que regrese a limpiar una superficie que piensan dej\u00f3 sucia, pero ella aclara: <em><strong>\u201cno es que no la haya limpiado, es lo primero que hago, pero el trabajo es mucho y, a lo largo del d\u00eda, las cosas se vuelven a ensuciar.\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Estamos sentadas en la sala de juntas del laboratorio donde trabaja. Aqu\u00ed se analizan las pruebas de sangre de los pacientes del Instituto Nacional de Ciencias M\u00e9dicas y Nutrici\u00f3n Salvador Zubir\u00e1n. Traigo puesta una mascarilla de tela de algod\u00f3n, una careta de pl\u00e1stico y trato de no tocar nada. El\u00edas, en cambio, se sienta con holgura en una de las sillas, con los brazos sobre la mesa y sin cubrebocas. Si hay alguien que sabe con total seguridad que esta superficie est\u00e1 desinfectada, es ella. \u201c<em><strong>La verdad yo jam\u00e1s pens\u00e9 estar aqu\u00ed\u201d<\/strong><\/em>, me confiesa, <em><strong>\u201ca m\u00ed no me gustaba estar dentro de un hospital, me negaba.\u201d<\/strong><\/em> No es dif\u00edcil comprender su postura. Despu\u00e9s de todo, pas\u00f3 las tardes de su infancia aqu\u00ed esperando a que su mam\u00e1 \u2014secretaria de este hospital\u2014 saliera para ir a casa juntas.<em><strong> \u201cY mira, ahorita estoy aqu\u00ed y no me arrepiento\u201d<\/strong><\/em>, agrega despu\u00e9s. <em><strong>\u201cMe gusta mucho mi trabajo. Me gusta tener orden.\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Ella es una de las 392 empleadas de limpieza de Nutrici\u00f3n, uno de los primeros hospitales en convertirse en un centro COVID en M\u00e9xico, para hacer frente al virus SARS-CoV2. Desde que la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) clasific\u00f3 la situaci\u00f3n como una pandemia, el 11 de marzo, se ha hecho hincapi\u00e9 en la importancia de la higiene: lavarse bien y seguido las manos, disminuir el contacto con otros y desinfectar todas las superficies de manera constante. Pero dentro de un centro COVID, estas indicaciones toman un nivel de importancia excepcional. Por suerte, o por su descripci\u00f3n de trabajo, El\u00edas se siente preparada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-5.jpg\" alt=\"trabajadores de limpieza del hospital de Nutrici\u00f3n\" width=\"580\" height=\"383\" \/><\/p>\n<p>Fernanda El\u00edas, de 28 a\u00f1os, y su pareja Diego Ram\u00edrez, de 36, son afanadores de Nutrici\u00f3n, como com\u00fanmente se les llama a los trabajadores de limpieza del sector salud. Ella limpia el \u00e1rea de laboratorio central, donde se analizan las muestras de sangre de los pacientes; y \u00e9l, radiolog\u00eda, donde se hacen estudios de ultrasonidos y rayos-x. Como ellos, 390 personas m\u00e1s trabajan garantizando la higiene de oficinas, zonas de administraci\u00f3n, pisos de hospitalizaci\u00f3n, \u00e1rea de enfermer\u00eda, quir\u00f3fanos y terapia intensiva. Algunos son empleados directamente de Nutrici\u00f3n; otros de una empresa de limpieza externa.<\/p>\n<p>Desde que inici\u00f3 la reconversi\u00f3n de la instituci\u00f3n hace seis semanas para transformarse en un centro COVID, se les dio permiso de ausentarse con goce de sueldo a quienes tuvieran complicaciones de salud. Quedaron 262 afanadoras y afanadores para proporcionar higiene y garantizar superficies sanitizadas en un hospital que, para el 21 de abril, estaba lleno de pacientes infectados con un virus que sobrevive en todas las superficies por periodos desde varias horas, hasta d\u00edas completos.<\/p>\n<p>Diego Ram\u00edrez dice que le da nervios estar en el hospital sabiendo que los contagios suceden as\u00ed, pero tambi\u00e9n asume sin titubeos su papel en esta situaci\u00f3n. Tranquilo, cuando hablo con \u00e9l, me dice:<em><strong> \u201cte entra esa responsabilidad y las ganas de ayudar\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Cuando Fernanda El\u00edas llega a Nutrici\u00f3n, antes de las 6:00 de la ma\u00f1ana, no usa la puerta principal. Desde que el\u00a0hospital se reconvirti\u00f3\u00a0nadie entra por ah\u00ed; todas las rutas de entrada y salida est\u00e1n alteradas para que la menor cantidad de gente pase por las \u00e1reas donde hay pacientes. En esta pandemia, el redise\u00f1o de espacios es clave. Al interior, en particular, redefinir rutas de flujo de personal y crearles nuevos prop\u00f3sitos a los espacios, puede salvar vidas. Ahora El\u00edas y sus compa\u00f1eros de trabajo entran por la salida de emergencias, rodeando los edificios de la instituci\u00f3n en una circunferencia por donde normalmente pasan solo los repartidores.<\/p>\n<p>Para entrevistarla, llegu\u00e9 por el s\u00f3tano del edificio al que se accede por una rampa, donde est\u00e1n los servicios de lavander\u00eda del hospital. No era a prop\u00f3sito, solo me perd\u00ed entre las rutas normales y las nuevas, que no son f\u00e1ciles de navegar. En el s\u00f3tano, un hombre con una bata azul sobre pantalones de mezclilla y playera blanca, con tapabocas y tapones en los o\u00eddos, trabaja rodeado de bultitos de tela azul y blanca dentro de bolsas de pl\u00e1stico y carros rebosantes de lo que a distancia parecen ser s\u00e1banas sucias. Uno por uno, mete bonches de tela a m\u00e1quinas enormes: lavadoras industriales. En el cuarto contiguo hay una tintorer\u00eda con un mostrador al frente y un\u00a0<em>rack<\/em>\u00a0de ropa colgada, lista para que la recojan. Todas las prendas limpias son exactamente la misma: cuelga una bata blanca (con el logo azul de Nutrici\u00f3n en la manga izquierda) junto a otra bata igual, y otra, y otra m\u00e1s hasta llenar el tubo en forma ovalada.<\/p>\n<p>Por esta ruta, repleta de personal que garantiza la higiene de la instituci\u00f3n, se puede llegar al laboratorio donde trabaja El\u00edas. Como todos los d\u00edas, ella es la primera en llegar a su \u00e1rea. Entra, prende las luces y se hace el meticuloso lavado de manos. En el \u00e1rea de vestidor, con dos regaderas en un ba\u00f1o peque\u00f1o, se mira al espejo. Del dispensador de jab\u00f3n saca espuma suficiente y se frota los dedos de la mano inferior con los de la mano superior durante un rato. Lista para empezar su turno, que arranca antes del amanecer, saca su equipo de trabajo: guantes rosas resistentes de pl\u00e1stico, una franela morada y la botella de desinfectante.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cEmpiezo a limpiar la sala de juntas, es lo primero que hago\u201d<\/strong><\/em>, explica. Despu\u00e9s sigue con la barra, la oficina de su jefe y su secretaria y el resto del laboratorio. Para las 7:00 horas, cuando llegan administrativos, qu\u00edmicos y m\u00e9dicos, El\u00edas ha garantizado que el lugar est\u00e9 limpio y desinfectado. <em><strong>\u201cLlego una hora antes para que, cuando lleguen, ya est\u00e9 limpio el laboratorio y no tenga que estar pidiendo tanto permiso para quitarse\u201d.<\/strong><\/em> Media hora despu\u00e9s, se sienta a desayunar lo que les preparan en el hospital y les reparten en contenedores cerrados: un huevo a la mexicana, caf\u00e9, jugo.<\/p>\n<blockquote><p><em><strong>\u201cNo puedo omitir ning\u00fan paso de lo que se me dijo: doble guante, no se me vaya a romper alguno, mi bata bien puesta, mis goggles bien colocados, preparamos nuestra bombita y todos listos\u201d.<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/3-1.jpg\" alt=\"trabajadores de limpieza del hospital de Nutrici\u00f3n\" width=\"636\" height=\"420\" \/><\/p>\n<p>M\u00e9xico entr\u00f3 a Fase 3 de la pandemia del coronavirus, el 21 de abril, 2020. En esta tercera fase, <em><strong>\u201cse acumular\u00e1 un gran n\u00famero de casos de contagios y de hospitalizaciones\u201d<\/strong> <\/em>por COVID-19, en palabras del subsecretario de Salud,\u00a0Hugo L\u00f3pez-Gatell. Veo el mapa publicado por la Ciudad de M\u00e9xico que muestra la disponibilidad en los hospitales convertidos. Ocho de ellos, incluido Nutrici\u00f3n, aparecen ya en rojo (completamente llenos); cinco en amarillo (por llenarse) y 25 m\u00e1s aparecen en verde (con disponibilidad). Para el domingo 26 de abril, el n\u00famero acumulado de personas que han tenido COVID-19, a nivel nacional, era de 14 mil 677. En la Ciudad de M\u00e9xico, el n\u00famero de casos pas\u00f3 de 3 mil 532 a 3 mil 764, de s\u00e1bado a domingo; de mil 546 hospitalizados a mil 760; y de 620 intubados a 685. Las defunciones, en un d\u00eda, aumentaron de 297 a 307.<\/p>\n<p>Conforme crecen los n\u00fameros, los m\u00e9dicos tendr\u00e1n m\u00e1s prisa por atender pacientes; tendr\u00e1n menos calma para procurar su propio cuidado y menos recursos para aislarse. Mantener todos los materiales, superficies y espacios sanitizados ser\u00e1 crucial. El gobierno federal incluy\u00f3 en su gu\u00eda para personal de salud un anexo completo con un protocolo para la <em><strong>\u201cdesinfecci\u00f3n de superficies en el \u00e1mbito hospitalario\u201d<\/strong><\/em>, donde se describen lugares de alto contacto (barandales, apagadores, manijas), recomendaciones de material de protecci\u00f3n (bata, goggles, mascarilla) y pasos de limpieza que incluyen instrucciones como <em><strong>\u201cla limpieza debe ser realizada con movimientos en una sola direcci\u00f3n, para no volver a ensuciar las \u00e1reas que ya han sido limpiadas\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Nutrici\u00f3n contrat\u00f3 trabajadores temporales de limpieza. Una publicaci\u00f3n en su p\u00e1gina de Facebook anunciaba una convocatoria para afanadores del 1 de abril. Tres d\u00edas despu\u00e9s, un comentario explicaba que ya se hab\u00edan llenado las vacantes. En total se contrat\u00f3 a 64 trabajadores de limpieza por contratos temporales de tres meses para enfrentar la pandemia. Una de ellas es Ang\u00e9lica Flores Pineda, quien se enter\u00f3 a trav\u00e9s de su hermana y entr\u00f3 a trabajar limpiando el \u00e1rea de urgencias.<\/p>\n<p>Con un uniforme, bata, cubrebocas, goggles y guantes, ella entra a una de las salas donde hay un aparato blanco en forma de anillo por donde pasan los pacientes, acostados, para que les tomen im\u00e1genes de los pulmones. Es un tom\u00f3grafo, y \u00e9ste se usa espec\u00edficamente en esta \u00e1rea. Entre todo el material de protecci\u00f3n que Flores Pineda lleva encima, se alcanzan a ver solo sus ojos oscuros \u2014con delineador negro y r\u00edmel\u2014, y la mirada entre concentrada y preocupada. Mientras tanto, los doctores pasan alrededor y siguen con sus labores: caminando por pasillos, discutiendo algo entre ellos, o analizando las im\u00e1genes que salen, precisamente, de ese aparato que ella acaba de limpiar.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cEs tan importante el trabajo de un afanador para el cuidado de las infecciones intrahospitalarias, como el del mismo m\u00e9dico\u201d<\/strong><\/em>, se lee en el segundo volumen de la publicaci\u00f3n\u00a0<strong><em>La calidad de la atenci\u00f3n a la salud en M\u00e9xico a trav\u00e9s de sus instituciones<\/em>,<\/strong> publicada en 2015 por la administraci\u00f3n anterior del Hospital.<\/p>\n<p>A pesar de la importancia de su trabajo, a los afanadores nadie les dice que son \u00e1ngeles vestidos de blanco ni les donan comidas calientes. Es cierto que, en general, tampoco los agraden como han agredido \u00faltimamente a\u00a0enfermeras y residentes de medicina. Los trabajadores de limpieza del sector salud llegan temprano y se van tarde, hacen su trabajo para que otros puedan realizar el suyo. Intentan no incomodar. Entre menos notoria sea su presencia, mejor. Su misi\u00f3n es dejar todo impecable, sin entorpecer el paso del resto. La responsabilidad tampoco es menor: el personal hospitalario opera con la confianza de que todo lo que tocan est\u00e1 sanitizado. Entrar, limpiar, garantizar seguridad y salir. Son los otros empleados esenciales, que muchas veces pasan desapercibidos.<\/p>\n<blockquote><p><em><strong>\u201c\u2019Cuando ves al camillero que viene con la bolsita blanca, pues ya sabes\u2019, dice sobre los tres casos en que ha visto el traslado de un cuerpo saliendo del hospital. \u2018Nerviosismo\u2019, es lo que genera, lo dice una y otra vez, nerviosismo\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"verticalIMG wp-image-248876  sp-no-webp litespeed-loaded\" src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" srcset=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1.jpg 1280w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-700x462.jpg 700w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-1080x713.jpg 1080w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-510x337.jpg 510w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-725x479.jpg 725w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-384x253.jpg 384w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-143x94.jpg 143w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-768x507.jpg 768w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-715x472.jpg 715w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-255x168.jpg 255w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-738x487.jpg 738w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-226x149.jpg 226w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-216x143.jpg 216w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-198x131.jpg 198w\" alt=\"medidas de higiene en centros de salud covid\" width=\"632\" height=\"417\" data-lazyloaded=\"1\" data-placeholder-resp=\"1280x845\" data-src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1.jpg\" aria-describedby=\"caption-attachment-248876\" data-srcset=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1.jpg 1280w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-700x462.jpg 700w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-1080x713.jpg 1080w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-510x337.jpg 510w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-725x479.jpg 725w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-384x253.jpg 384w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-143x94.jpg 143w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-768x507.jpg 768w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-715x472.jpg 715w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-255x168.jpg 255w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-738x487.jpg 738w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-226x149.jpg 226w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-216x143.jpg 216w, https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-mexico-1-198x131.jpg 198w\" data-sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" data-was-processed=\"true\" \/><\/p><\/blockquote>\n<p>Lleva cinco a\u00f1os trabajando como afanadora, dos en enfermer\u00eda y tres en laboratorio, pero muchos m\u00e1s de conocer la instituci\u00f3n por dentro. <em><strong>\u201cSe puede decir que yo soy hija de Nutrici\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>, dice orgullosa, <em><strong>\u201ccrec\u00ed aqu\u00ed, mi mam\u00e1 trabaja aqu\u00ed y yo aqu\u00ed conoc\u00ed a Diego\u201d<\/strong><\/em>, su pareja. Su mam\u00e1 entr\u00f3 a trabajar como secretaria en el laboratorio de neurofisiolog\u00eda cuando ella ten\u00eda 10 a\u00f1os. Desde entonces, todos los d\u00edas despu\u00e9s de salir de la escuela se iba a Nutrici\u00f3n a esperar que dieran las 18:00 horas, cuando su mam\u00e1 terminaba su jornada laboral.<\/p>\n<p>Seis a\u00f1os despu\u00e9s, en una de esas tardes de espera conoci\u00f3 a Ram\u00edrez. \u201cConoc\u00ed a Diego caminando por un pasillo rojo que ya no est\u00e1\u201d, recuerda El\u00edas entre risas, \u201c<em><strong>y empezamos as\u00ed, ya sabes, con las miraditas\u201d<\/strong><\/em>. Y sabe perfecto cu\u00e1ndo fue la primera vez que hablaron: El\u00edas acompa\u00f1\u00f3 a su mam\u00e1 a una clase de regularizaci\u00f3n, una prestaci\u00f3n del hospital que varios empleados aprovechan para terminar la preparatoria. Uno de ellos era Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>La invit\u00f3 a salir. Se acuerda que pidi\u00f3 permiso a su mam\u00e1 porque ella ten\u00eda 16 a\u00f1os y Ram\u00edrez 24. Para su primera cita el plan era ir al cine. \u00c9l pas\u00f3 por ella en coche a casa de su t\u00eda, a una reuni\u00f3n familiar. Cuando le pregunto qu\u00e9 pel\u00edcula vieron, me dice que al final no entraron. Se quedaron platicando de sus familias, el trabajo de \u00e9l y la escuela de ella que iba en prepa. \u201c<em><strong>Lleg\u00f3 la hora del permiso y regresamos\u201d<\/strong><\/em>. Despu\u00e9s se hicieron novios. Las familias se conocieron y as\u00ed pasaron ocho meses<em><strong> \u201chasta que me embarac\u00e9\u201d<\/strong><\/em>, cuenta, esta vez por tel\u00e9fono porque va saliendo de una guardia en domingo. Ram\u00edrez entonces le propuso que se fuera a vivir con \u00e9l, hablaron con sus familias y <em><strong>\u201cdecidimos juntarnos y salir adelante\u201d<\/strong><\/em>. Doce a\u00f1os despu\u00e9s siguen juntos. Tuvieron a su segunda hija y, cuando los ni\u00f1os estaban un poco m\u00e1s grandes, El\u00edas entr\u00f3 a trabajar a Nutrici\u00f3n en el \u00e1rea de limpieza, como su pareja. As\u00ed se uni\u00f3 a un legado de empleados de Nutrici\u00f3n, donde tanto su mam\u00e1 como Ram\u00edrez llevan 19 a\u00f1os trabajando.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cSeg\u00fan yo ven\u00eda de paso\u201d<\/strong><\/em>, dice Ram\u00edrez recordando su propia entrada a Nutrici\u00f3n. <em><strong>\u201cMi intenci\u00f3n era seguir estudiando. Aqu\u00ed los horarios eran buenos, a diferencia de otras empresas porque ten\u00eda la tarde libre. Pero ac\u00e1 igual te vas dando cuenta que entras, hay trabajo, te tienes que quedar y va pasando el tiempo y cuando te das cuenta ya son 19 a\u00f1os\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Con guantes y franela en mano, El\u00edas pide permiso a los hombres sentados en el laboratorio. Necesita que levanten sus carpetas y papeles para pasar a limpiar y desinfectar las superficies. Y alcanzo a ver uno que tiene la leyenda impresa #YoEstoyAqu\u00edPorTi, esos letreros que aparecen en las fotos que los hospitales suben a las redes sociales para generar consciencia e invitar a la gente a quedarse en casa. Finalmente, los hombres echan sus sillas para atr\u00e1s abri\u00e9ndole paso.<\/p>\n<p>Con un squish-squish del aspersor, El\u00edas empapa la mesa de desinfectante y limpia. Mueve la mano en guante rosa sobre franela morada en c\u00edrculos de derecha a izquierda, avanzando de una orilla de la mesa a la otra. \u201cLo que es la barra y la parte de ah\u00ed adentro\u201d, dice se\u00f1alando el \u00e1rea que acaba de limpiar y un espacio tras puertas de vidrio donde un hombre observa algo en un microscopio, <em><strong>\u201ces donde m\u00e1s pasan las muestras de COVID y es continuamente estar limpiando la mesa para poderla desinfectar porque todo el tiempo est\u00e1n ah\u00ed las muestras\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Apenas termina cuando recibe un mensaje de Ram\u00edrez, que ya lleg\u00f3 para empezar su turno (de 12:00 a 20:00 horas). Se quita los guantes, pasa por el ba\u00f1o para hacer el lavado de manos religiosamente y baja a saludarlo. Va del primer piso a la planta baja, donde est\u00e1 \u00e9l esper\u00e1ndola en el pasillo que da entrada a radiolog\u00eda. Se saludan a distancia. Ram\u00edrez la espera vestido con pantalones caqui y playera de un azul deslavado; viene del auditorio donde acaba de tomar una capacitaci\u00f3n sobre cuidados especiales ante el coronavirus.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cAqu\u00ed en el trabajo nos saludamos de \u2018hola, ya llegu\u00e9\u2019 y besitos de lejos\u201d<\/strong><\/em>, explica Ram\u00edrez. Se r\u00eden bromeando sobre la sana distancia, pero se mantienen alejados los 15 minutos que pasan juntos entre turnos. Tienen un auto, que El\u00edas usa para trasladarse al hospital, pero Ram\u00edrez se mueve en transporte p\u00fablico. Entre eso y sus horarios laborales,<em><strong> \u201cs\u00ed ha habido esa gran distancia entre nosotros\u201d<\/strong><\/em>, explica sobre la precauci\u00f3n que tienen, \u201cuna por el trabajo y otra, nos preocupa la casa, los hijos, la familia y poder llevar algo\u201d. Sus dos hijos, de 8 y 11 a\u00f1os, son asm\u00e1ticos, una de las condiciones de riesgo ante un posible contagio. Cuando est\u00e1n en el hospital, los ni\u00f1os se quedan con la abuela en el edificio donde viven, en San Andr\u00e9s Totoltepec, al sur de la ciudad.<\/p>\n<picture class=\"verticalIMG wp-image-248927 size-full sp-no-webp\" aria-describedby=\"caption-attachment-248927\"><source srcset=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8.webp 1940w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-700x462.webp 700w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-1280x845.webp 1280w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-1536x1013.webp 1536w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-510x336.webp 510w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-725x478.webp 725w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-1920x1267.webp 1920w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-384x253.webp 384w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/8-143x94.webp 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El\u00edas, recatada, con su cabello casta\u00f1o claro y arracadas doradas; y Ram\u00edrez sonriente, pero no tan parlanch\u00edn, con el cabello oscuro, jaspeado apenas por una franja gris\u00e1cea de canas.<\/p>\n<p>Ella con los brazos cruzados, \u00e9l con las manos en los bolsillos del pantal\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cPues yo siento\u2026 como\u2026\u201d<\/strong><\/em>, empieza \u00e9l, buscando las palabras.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cResponsabilidad\u201d<\/strong><\/em>, termina ella. Asienten. <em><strong>\u201cY preocupaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>, a\u00f1aden.<\/p>\n<p>Antes, llevaban a sus hijos juntos al trabajo. Esperaban desde las 6:00 hasta que pod\u00edan desayunar los cuatro algo que tra\u00edan desde casa. Cuando daban las 8:00, los llevaban a la escuela, muy cerca. Y despu\u00e9s, por la tarde, los ni\u00f1os iban de regreso a Nutrici\u00f3n a esperar a que saliera su mam\u00e1, como antes \u2014en su propia infancia\u2014 lo hab\u00eda hecho ella. <em><strong>\u201cEllos tambi\u00e9n son hijos de Nutrici\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>, dice entre risas, recordando la an\u00e9cdota de donde sali\u00f3 la frase. En el D\u00eda del Ni\u00f1o de 2019, el director David Kershenobich Stalnikowitz lleg\u00f3 a saludar y, al ver a los hijos de los trabajadores, les dijo as\u00ed, <em><strong>\u201cporque sab\u00eda que algunos vienen ac\u00e1 cuando crecen\u201d<\/strong><\/em>, recuerda El\u00edas. Pero desde que el hospital decidi\u00f3 recibir pacientes con COVID-19,<em><strong> \u201cuna semana antes de vacaciones de Semana Santa\u201d<\/strong><\/em>, puntualiza la afanadora, sus hijos se quedan en casa.<\/p>\n<p>Cuando ella regresa, los ni\u00f1os ya saben que no pueden tocarla, no hasta que se quite toda la ropa, la ponga en una bolsa de pl\u00e1stico y se d\u00e9 un regaderazo. <em><strong>\u201cAdem\u00e1s les pongo las noticias\u201d<\/strong><\/em>, dice su mam\u00e1, <em><strong>\u201cpara que sepan lo que est\u00e1 pasando\u201d<\/strong><\/em>. Toda la llegada es \u201ccomo un\u00a0<em>show<\/em>\u201d, dice el pap\u00e1, \u201cparece que entramos a un quir\u00f3fano\u201d. La posibilidad de llevar el coronavirus a casa es una preocupaci\u00f3n constante. Toman todas las precauciones. Ahora se han ido acostumbrando a la nueva rutina, pero no fue f\u00e1cil. \u201cAl principio yo sent\u00ed muy feo porque ellos sent\u00edan que yo los rechazaba\u201d, dice El\u00edas, <em><strong>\u201ces que no me quieres abrazar, no me quieres dar un beso, me dec\u00edan\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>En el hospital, parte del reacomodo de los espacios fue aislar las diferentes \u00e1reas para que haya menos tr\u00e1fico al interior, s\u00f3lo el contacto necesario con las de pacientes y as\u00ed disminuir la posibilidad de contagio. Esto hace que cada zona funcione sin enterarse mucho de lo que sucede en otras. A pesar de eso, al llegar, Ram\u00edrez ha alcanzado a ver personas fallecidas. \u201cCuando ves al camillero que viene con la bolsita blanca, pues ya sabes\u201d, dice sobre los tres casos en que ha visto el traslado de un cuerpo sin vida saliendo del hospital. \u201cNerviosismo\u201d, es lo que genera, lo dice Ram\u00edrez una y otra vez, nerviosismo.<\/p>\n<p>Les pregunto qu\u00e9 pasar\u00eda si alguno de ellos se contagiara. El\u00edas cuenta con que los atiendan aqu\u00ed mismo, en Nutrici\u00f3n. Antes de la contingencia, me dice, cuando un compa\u00f1ero se enfermaba, lo atend\u00edan de inmediato aqu\u00ed. Pero ante la saturaci\u00f3n del instituto, no queda claro. De acuerdo con la direcci\u00f3n, la intenci\u00f3n s\u00ed es poder tratar a su propio personal en caso de infecci\u00f3n, pero la falta de espacio puede complicarlo.<\/p>\n<p>Un hombre pasa jalando una caja de cart\u00f3n sobre el suelo. La parte de arriba est\u00e1 abierta y se alcanzan a ver bolitas azules. Son los equipos de protecci\u00f3n para el personal m\u00e9dico, envuelto en los gorritos desechables con los que se cubren la cabeza. El hombre desaparece detr\u00e1s de una puerta, que se abre por un instante, por donde se ve a una persona quit\u00e1ndose una bata desechable, gorro y coloc\u00e1ndolas en una bolsa grande de pl\u00e1stico. Enfrente, est\u00e1 el cuarto donde normalmente se quedan los pacientes que van a tratamiento por un d\u00eda, pero lo est\u00e1n terminando de adaptar para poder recibir 15 enfermos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Este pasillo donde se encuentran tambi\u00e9n ha cambiado. Donde antes colgaban algunos de los cientos de obras de arte de la colecci\u00f3n de Nutrici\u00f3n, ahora hay rect\u00e1ngulos cubiertos de pl\u00e1stico azul con trozos de cinta adhesiva sobre la pared. Desde que empez\u00f3 la reconversi\u00f3n, los cubrieron para evitar que se maltraten con el desinfectante.<\/p>\n<p>En el laboratorio, El\u00edas est\u00e1 relativamente asilada de tener contacto con el virus, pero a Ram\u00edrez le corresponde limpiar los cuartos donde hacen los estudios de imagen, como rayos-x, ultrasonidos o tomograf\u00edas, a pacientes infectados, as\u00ed como el pasillo por donde los trasladan.<em><strong> \u201cTenemos que sanitizar todo usando disfraz como fumigadores\u201d<\/strong><\/em>, explica.<\/p>\n<blockquote><p><em><strong>\u201cLista para empezar su turno, que arranca antes del amanecer, saca su equipo de trabajo: guantes rosas resistentes de pl\u00e1stico, una franela morada y la botella de desinfectante\u201d.<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/1-1.jpg\" alt=\"combatir el covid en mexico\" width=\"671\" height=\"443\" \/><\/p>\n<p>Ram\u00edrez recuerda la primera vez, a mediados de marzo, que bajaron a un paciente con coronavirus a radiolog\u00eda. Desde el piso de hospitalizaci\u00f3n hablaron por tel\u00e9fono para avisarles que ya iba el camillero con la persona. \u00c9l estaba con un compa\u00f1ero cuando empez\u00f3 el protocolo. <em><strong>\u201cNo puedo omitir ning\u00fan paso de lo que se me dijo: doble guante, no se me vaya a romper alguno, mi bata bien puesta, mis goggles bien colocados\u201d,<\/strong><\/em> dice gesticulando como si se los pusiera, \u201cpreparamos nuestra bombita y todos listos\u201d. Cuando eso sucede, Ram\u00edrez entra en un estado de concentraci\u00f3n del que no sale hasta que el estudio termine (entre 10 y 15 minutos), se asegure de que nadie pase por ah\u00ed y haya sanitizado toda la ruta.<\/p>\n<p>Por protocolo de radiolog\u00eda, deben pasar 30 minutos entre los estudios de cada paciente. As\u00ed no solo dan tiempo de que los afanadores limpien todo, sino que \u201ccambie el aire de la habitaci\u00f3n\u201d, una manera elegante de decir que se ventile.<\/p>\n<p>En esta \u00e1rea, quedaron cuatro afanadores, incluido Ram\u00edrez. Entre todos, se cooperaron para comprar una bombita naranja marca Truper con manguera, \u201ccomo de cazafantasmas\u201d, bromea Ram\u00edrez, con la que pueden rociar desinfectante m\u00e1s r\u00e1pido y en mayor cantidad que con una botellita de mano. \u00bfPor qu\u00e9?, quiero saber, <em><strong>\u201cpor seguridad, para evitar el contagio\u201d<\/strong><\/em>, responde otro afanador, Israel Ruelas, acerc\u00e1ndose a la pl\u00e1tica. Ruelas lleva 22 a\u00f1os trabajando ah\u00ed y con ese r\u00e9cord le gana a Ram\u00edrez en longevidad laboral al interior de la instituci\u00f3n. \u201cIsrael es uno de los trabajadores que me conoce desde ni\u00f1a\u201d, agrega El\u00edas, quien se mueve por Nutrici\u00f3n con la naturalidad de alguien que se sabe en casa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n compraron un sobretodo y una chaqueta impermeables de pl\u00e1stico color amarillo. Se lo ponen sobre la ropa, en lugar de la bata azul, cuando entra un paciente y tienen que sanitizar todo. Despu\u00e9s de usar el impermeable, se encargan ah\u00ed mismo de lavarlo y desinfectarlo. Antes de comprar el equipo, pidieron autorizaci\u00f3n para asegurarse de que fuera apropiado. Despu\u00e9s, su jefe incluso les compr\u00f3 un impermeable m\u00e1s, para que cada quien tuviera uno por turno.<\/p>\n<p>El tema del material de protecci\u00f3n es delicado. Hay historias provenientes de todo el mundo que relatan la\u00a0insuficiencia del mismo. Al interior de cada pa\u00eds tambi\u00e9n es relativo. Nutrici\u00f3n, como uno de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, tiene m\u00e1s recursos de los que puede tener un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Pero para las personas que se enfrentan a los efectos del virus de manera cotidiana, la racionalizaci\u00f3n sobre la relatividad de los recursos (y su escasez) palidece ante la posibilidad constante de contagio.<\/p>\n<p>Cuando Ram\u00edrez se pone el sobretodo con el impermeable amarillos, El\u00edas le dice que parece un Minion, una alusi\u00f3n a esas criaturas amarillas con sobretodos de mezclilla que salen en la pel\u00edcula animada de Pixar,\u00a0<em>Mi villano favorito<\/em>. Los tres r\u00eden. En realidad, nos re\u00edmos todos, porque s\u00ed parece, pero con los colores invertidos y porque es m\u00e1s f\u00e1cil re\u00edrnos que seguir hablando sobre la pandemia, el contagio y el miedo.<\/p>\n<p>Pero regresamos pronto a lo que nos congreg\u00f3. El material que les da la instituci\u00f3n, me dicen, consiste en una bata azul, goggles, tapabocas quir\u00fargicos y guantes. Ruelas asevera que <em><strong>\u201cno es suficiente; no es lo ideal.\u201d<\/strong> <\/em>Ram\u00edrez, si bien no discrepa, s\u00ed matiza.<em><strong> \u201cNo es a manos llenas ni a derrochar\u201d<\/strong><\/em>, ahonda, \u201cpero s\u00ed nos dan lo necesario\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cMe enorgullece poder servir de alguna manera\u201d<\/strong><\/em>, dice Ram\u00edrez quien entiende y asume su papel, reconociendo los distintos grados de responsabilidad al interior de Nutrici\u00f3n, \u201cdigo tal vez no como m\u00e9dico o enfermera, pero a final de cuentas la limpieza tambi\u00e9n es fundamental y m\u00e1s en estos momentos.\u201d<\/p>\n<p>Antes de salir de Nutrici\u00f3n, cada uno se quita el uniforme y lo empaca para lavarlo en casa. Se ba\u00f1an y se lavan las manos con el caracter\u00edstico frotado intensivo con jab\u00f3n entre dedos por 20 segundos. Despu\u00e9s empiezan el trayecto a casa. El\u00edas en coche; Ram\u00edrez en cami\u00f3n. En el transporte p\u00fablico la gente estornuda, todos agarran el mismo tubo. Eso estresa a Ram\u00edrez. Adem\u00e1s de la posibilidad de contagio en el trabajo, est\u00e1 la del trayecto. El\u00edas piensa en la culpa que sentir\u00eda si llevara el coronavirus a casa, son sus dos hijos asm\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Diario tienen recordatorios casi tangibles del riesgo. Tanto El\u00edas como Ram\u00edrez han visto pacientes infectados y coinciden en sus observaciones. <em><strong>\u201cNo s\u00e9 si est\u00e1n sedados, pero vienen pr\u00e1cticamente dormidos\u201d<\/strong><\/em>, explica Ram\u00edrez, <em>\u201cnosotros estamos acostumbrados a ver pacientes\u201d<\/em>, puntualiza, <em><strong>\u201cy estos se notan cabizbajos, mal.\u201d<\/strong><\/em> Hay toda una dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica adicional, que todos en el mundo vivimos en la pandemia, pero que los trabajadores de un hospital viven de manera exacerbada.<\/p>\n<p>Para El\u00edas, la peor parte es que los ve deprimidos: <em><strong>\u201cextra\u00f1an yo creo que a sus familiares y en su cara se les ve.\u201d<\/strong><\/em> Ning\u00fan familiar tiene permitido entrar a ver a los pacientes. Una vez que pasa por el\u00a0<em>triage<\/em>\u00a0de la entrada, la comunicaci\u00f3n se interrumpe hasta que el paciente sale, si se recupera. Porque si fallece \u2014por disposici\u00f3n oficial\u2014, s\u00f3lo pueden pasar a recoger el acta de defunci\u00f3n. En todo el pa\u00eds, el n\u00famero de defunciones para el domingo 26 de abril ascendi\u00f3 a mil 351.<\/p>\n<picture class=\"verticalIMG wp-image-248873 size-full sp-no-webp\" aria-describedby=\"caption-attachment-248873\"><source srcset=\"https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3.webp 1280w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3-700x462.webp 700w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3-510x337.webp 510w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3-725x479.webp 725w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3-384x253.webp 384w,https:\/\/gatopardo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hospital-de-nutricion-coronavirus-mexico-3-143x94.webp 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pandemia.<\/p>\n<p><em><strong>\u201cYa empezaba todo esto cuando Diego me organiz\u00f3 una comida sorpresa. Me dijo que era de mi cumplea\u00f1os, lo cual era raro porque cumplo en junio\u201d, me cuenta por tel\u00e9fono El\u00edas, un domingo al salir de su guardia. La comida fue en Cuernavaca, donde viven sus abuelos. Adem\u00e1s de los abuelos, fueron los hermanos y padres de ambos. Comieron, Ram\u00edrez prepar\u00f3 una presentaci\u00f3n con fotos suyas a lo largo de 12 a\u00f1os juntos, \u201cy en la \u00faltima diapositiva\u201d, recuerda contenta, \u201cpuso, \u2018\u00bfte quieres casar conmigo?\u2019, me dio anillo, organiz\u00f3 que salieran chispas y luces y todo\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>As\u00ed, las guardias extra no saben tan mal.<\/p>\n<p>El ingreso adicional por su trabajo, lo ahorran para el gran evento. Se les atraves\u00f3 la pandemia pero<em><strong> \u201cespero que el coronavirus no nos lo arruine\u201d<\/strong><\/em>, me dice. Todas las noches, se ponen a planear y fantasear sobre c\u00f3mo va a ser su boda. A qui\u00e9nes van a invitar de padrinos, qu\u00e9 vino servir\u00e1n, d\u00f3nde comprar\u00e1n los recuerditos. Finalmente, antes de llegar a su casa para dormir y volver a despertar a las 4:30, resume los puntos m\u00e1s importantes: <em><strong>\u201cqueremos que sea en un jard\u00edn, con familiares y amigos, yo de blanco y mis hijos presentes\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Fuente:<\/strong><\/em>\u00a0https:\/\/gatopardo.com\/reportajes\/<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4842\" src=\"https:\/\/dev.prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/logoProlim-1-1-480x257.png\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/logoProlim-1-1-480x257.png 480w, https:\/\/prolim.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/logoProlim-1-1.png 512w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Instituto Nacional de Nutrici\u00f3n atender\u00e1 casos de Covid-19\" width=\"1290\" height=\"726\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Huh27ZhuujI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los otros esenciales: As\u00ed es la vida de los trabajadores de Limpieza del Instituto Nacional de Ciencias M\u00e9dicas y Nutrici\u00f3n Salvador Zubir\u00e1n. 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A los trabajadores de limpieza del sector salud nadie les dice que son \u00e1ngeles vestidos de blanco ni les donan comidas calientes. Llegan temprano y se van tarde, hacen su trabajo para que otros puedan realizar el suyo. Entrar, limpiar, garantizar seguridad y salir. Ellos tambi\u00e9n son esenciales, pero muchas veces pasan desapercibidos. Este es un reportaje sobre lo que sucede al interior del hospital de Nutrici\u00f3n con el personal esencial de limpieza. 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